Era una mañana nueva, cálida, excepcionalmente hermosa, la primavera llegó a su fin y el verano abría sus dulces y cariñosos brazos.
Me sentía consternado, sensible e incluso en mí entró un desasosiego de profunda melancolía atacando todo mi cuerpo.
Mis dedos blancos y gélidos se aferraban entre sí, reposando inquietos sobre mis piernas, dándome la sensación de contrarrestar el efecto de los rayos del sol sobre todo mi cuerpo. Me encontré absorto dentro de mi cabeza, indiferente a lo que sucedía a mí alrededor. Esa noche no dormí debido a mis múltiples y diversos pensamientos. ¿Cuál era la causa de mi insomnio? Curiosamente esa misma noche me di cuenta que algo en mí había cambiado, no era el cumplir los 20 años, era un pensamiento más fuerte, una sensación guardada desde hace mucho tiempo en mi corazón.
–El amor – dije en voz alta.
Caí en un trance, pero esta vez una parte de mi conciencia quedó en alerta, no era muy bien visto permanecer en una banca sólo moviendo los labios , así que decidí regresar a casa, pensé que lo mejor era estar en mi habitación… al menos no sentiría todas esas miradas cerca de mi. Así que me levanté y me dispuse a caminar rumbo a casa.
Siempre he sido introvertido, meditabundo y callado, no tanto porque no me gustara hablar sino porque a veces pensaba tanto en mis palabras que éstas mismas me impedían entablar una platica extensa. Me aislaba en mi mundo de ideas y muy fácilmente salía de la realidad para entrar en mi propio universo. Tenía todo lo que un chico podía desear; unos padres amorosos, juventud, belleza, inteligencia, una posesión económica buena, una familia unida, un porvenir lleno de prosperidad.
Pero no lograba encontrar el componente perfecto… quizás suene algo anticuado e incluso extraño, pero al amor sólo lo he visto en películas y libros mas nunca me ha logrado atrapar. Deseaba una mujer especial la cual me dejara sin aliento al verla y acelerara los latidos de mi corazón sin ninguna explicación lógica.
Cuando entré a la casa pasé por la sala sin decir una palabra a mis padres, que se encontraban en el viejo sofá, abrazados viendo las noticias. Lo primero que hice al llegar a mi habitación fue dejar mi mochila en el rincón más alejado y oscuro, me quité los zapatos rápidamente, y me acurruqué en la cama dejando que mis párpados se cerraran lentamente hasta quedarme dormido por un momento. Sin embargo eso no duró mucho, por alguna razón me encontraba inquieto, inseguro y volví a tener la sensación de angustia que había experimentado la noche anterior.
Mi habitación era espaciosa con un ventanal y un balcón en el que casi siempre salía a respirar cada vez que me sentía sofocado. Tenía un espejo de un metro y medio en la pared izquierda de la esquina del ventanal. Amaba ese espejo, mi madre me lo regaló la navidad pasada, era un obsequio muy original. Linda, mi mamá, lo adquirió en una venta de garaje que habían tenido una pareja de viejitos que vivían en la casa de al lado, vendieron todas sus posesiones, no se llevaron nada con ellos, su sueño era viajar por todo el mundo y así pasar sus últimos días. Linda sabía de sus planes ya que Patricia y Raúl le tenían mucho afecto a ella y la veían como aquella hija que ellos nunca pudieron tener.
Me pregunto si no sintieron nostalgia al vender todas sus pertenencias tan antiguas y llenas de recuerdos para ellos...
A mi mama le había encantado ese espejo desde que entró a la casa así que decidió comprarlo, Patricia le dijo que era un espejo muy especial, lo habían comprado en una tienda de antigüedades en Italia y curiosamente fue a causa de un impulso por parte de ella, ya que al verlo, de igual manera quedó maravillada por su belleza.
– Es difícil encontrar espejos como éste, el señor que me lo vendió dijo que sólo había 3 copias y que éste era el original. Perteneció a la familia real de Rusia y por alguna razón extraña y desconocida término en Italia – al decir esto la anciana suspiró profundamente y sus ojos se perdieron en aquel espejo.
–No quería venderlo, pero me resulta imposible conservarlo ya-.Y con esas últimas palabras, Linda trajo aquel precioso espejo a la casa, estaba sorprendida por la cantidad de detalles que tenia alrededor: la caoba seguía muy bien conservada, no había una parte de ésta que estuviera apolillada o maltratada, los contornos eran perfectos, simétricos en ambos lados, en la parte superior tenía un grabado que jamás había visto antes; eran dos querubines, lo único que diferenciaba uno del otro era un sol y una luna, el sol se encontraba del lado del querubín derecho y la luna en el izquierdo. En medio de ellos dos había un corazón que los separaba.

Gran detalle de los sucesos que pasan alrededor del personaje , modo real de las formas de vida y gran vida a las cosas fisicas y a las emociones encontradas tienes una 10 y un fiel seguidor sigue asi cuak!!
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